19 millones de españoles han comprado por Internet durante los tres últimos meses

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Este año han cambiado los hábitos de los compradores y de las empresas a la hora de buscar diferentes canales para realizar ventas. Las predicciones apuntan a que el comercio electrónico va a seguir creciendo ya que 19 millones de españoles han comprado por internet en los últimos tres meses.

A punto de acabar 2020 nadie duda de que la irrupción de la pandemia ha servido como agente impulsor de la digitalización. La reconversión digital ha significado la supervivencia de multitud de empresas en tiempos de confinamiento y en el escenario actual, teniendo en cuenta las restricciones de movilidad y los protocolos de seguridad. Todo ello ha conducido a una aceleración en la transformación digital sin precedentes, lo que ha provocado el auge del comercio electrónico.

La compra online se ha intensificado, madurado y consolidado. Casi 19 millones de personas han comprado por Internet en los tres últimos meses, lo que supone el 53,8% de la población de 16 a 74 años, frente al 46,9% de 2019, según la encuesta de Equipamiento y uso de TIC publicada por el INE. En los últimos 12 meses el porcentaje de los compradores online ha alcanzado el 62,6% frente al 58,0% del año pasado. Y el gasto medio estimado por comprador alcanza los 273,8 euros, con un aumento de 9,1 euros respecto a 2019.

El crecimiento de todos los indicadores se debe a que la venta online ha sido durante meses la única vía posible para el comercio. La demanda masiva durante los meses de confinamiento ha hecho que muchas empresas hayan tenido que redefinir los modelos existentes de ecommerce, introducir mejoras en el entorno digital y establecer nuevas estrategias para personalizar la respuesta hacia el cliente.

El comercio electrónico se perfila como un medio seguro, práctico, con notables beneficios disponible 24 horas durante los 7 días de la semana porque el panorama actual pide facilidad, eficiencia y autoservicio.

La evolución de la omnicanalidad

La digitalización de la cadena de suministro y una mayor flexibilidad en los procesos empresariales han sido factores críticos para las organizaciones. El contexto actual impone a las empresas la aceleración forzada en un nuevo mundo, con nuevos sistemas, nueva interactividad y nuevas formas de trabajar. Por lo tanto, la centralización de la lógica de negocio es clave para ofrecer experiencias omnicanales reales y potentes. Los hábitos de consumo también están cambiando a una velocidad vertiginosa.

El consumidor ya no es el mismo, se ha adaptado a una nueva forma de comprar y ha tenido que tomar conciencia de la importancia de respetar unas normas de seguridad. De hecho, el 11,5% de los compradores online durante el confinamiento no eran consumidores digitales antes de la Covid-19, según Deusto Formación.

Un mayor número de españoles realizan sus compras vía online y en plataformas digitales nuevas, concretamente el 41%, según la Asociación española de Anunciantes (AEA). Por ello, hoy más que nunca es necesario hacer frente a los retos que presenta el comercio electrónico. Prodware recomienda hacer especial hincapié en cuidar el servicio ofrecido al cliente, gestionar la política de devoluciones de una manera beneficiosa para el consumidor, desarrollar y potenciar herramientas de fidelización para crear comunidad y engagement, así como flexibilizar al máximo las condiciones de los envíos y el click and collect en tienda.

La personalización del customer journey es vital de cara a ofrecer experiencias de calidad, más consistentes y sólidas. Más del 75% de los ecommerce ofrecen hoy en día experiencias idénticas entre todos los usuarios, lo cual repercute negativamente en la experiencia del cliente y en las conversiones.

El futuro de este sector se basará en humanizar la tecnología como la Inteligencia Artifcial y el IoT con una gran experiencia de usabilidad ya que el ecommerce representa una oportunidad de negocio más fuerte que nunca para el sector a la hora de afrontar la situación actual y pasará a consolidarse como un canal de ventas en evolución cada vez más popular y necesario. El trabajo, la innovación tecnológica y su inclusión en los nuevos escenarios de consumo de los usuarios son las claves para el despliegue de una estrategia de comercio digital adaptada a los nuevos tiempos.