La normativa PSD2 cambiará los sistemas de pago de los ecommerce el 1 de enero

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El próximo mes de enero entrará en vigor la cuarta versión de la Ley de Directiva de Servicios de Pago, también conocida como PSD2 por sus siglas en inglés. Eso significa que antes de que empiece el 2021, las empresas tienen que modificar el mecanismo que utilizan en sus ecommerce a la hora de tramitar los pagos de sus clientes.

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Desde que en 2007 la Comisión Europea aprobó la PSD2, la norma ha pasado por varias fases. En 2015 fue sustituida por una nueva versión, que fue nuevamente modificada en septiembre de 2019 y es la que se mantendrá hasta enero del próximo año. Esta normativa se creó con un único objetivo: proteger al consumidor contra fraudes en operaciones realizadas a través de Internet.

Las novedades que introduce esta última y cuarta reforma afecta a todas las tiendas online, ya que obliga a reforzar los procesos de identificación que deben hacer los usuarios que compran por internet al modificarse el proceso de cobro. Esto hace que no corresponda a los comerciantes realizar estrictamente el cambio, sino a la entidad bancaria que tenga contratada.

Aunque son las empresas las responsables de adaptar los protocolos e informar a los consumidores para que conozcan y dispongan del factor de autenticación requerido por la nueva norma, los consumidores deben estar pendientes de este cambio en el proceso de compra de las tiendas online.

Nueva autentificación

Hasta ahora, al hacer las compras online, el consumidor tenía que introducir una firma electrónica o una tarjeta de crédito y, a continuación, la entidad bancaria solicitaba algún dato concreto al mismo para autorizar la compra. Lo más común es recibir un código vía SMS.

Sin embargo, a partir del próximo mes de enero será diferente porque se requerirá una autenticación reforzada, en la que se deben cumplir al menos dos de estos tres requisitos: proporcionar algo que sólo el usuario conozca, como una contraseña, introducir algo que pertenezca a dicho consumidor, como un usuario o el teléfono móvil en el que se recibirá un mensaje de texto con una clave o algo propio y único de esta persona, como su huella dactilar.

Esta nueva forma de autentificación no tendrá efecto en todas las operaciones, quedan fuera aquellas en las que el riesgo sea menor porque las cantidades pagadas sean inferiores a 30 euros o por la facilidad con la que se pueden anular operaciones de manera sencilla.

Whatsapp y Bizum para hacer pagos seguros

Existen dos aplicaciones que se han convertido en herramientas muy útiles para el incremento de las ventas de los pequeños ecommerce: WhatsApp y Bizum Whatsapp permite a los autónomos agilizar la forma de recibir y gestionar los pedidos de los consumidores, porque esta tecnología logra mantener una comunicación directa con el cliente. Facilita además la difusión de promociones de productos y servicios y la ayuda a clientes resolviendo dudas durante el proceso de compra.

Bizum se ha convertido en una herramienta clave para la gestión de los cobros de los pedidos. Esta aplicación nació como un sistema de pagos entre particulares, en los que no se necesitaba conocer más datos que el teléfono de la otra persona y si está dado de alta en el servicio. Sin embargo, también se ha convertido en una forma de pagar entre consumidor y tienda. Para utilizar la app, el usuario debe darse de alta y asociarla a una cuenta bancaria donde se desea recibir los pagos.

Una vez que el cliente ha hecho su pedido se le informa de que puede hacer el pago a través de Bizum, con lo que se facilitan las gestiones tanto al cliente cuando vaya a recoger el producto como al local cuando se lo lleve a casa. Además, con el uso de esta aplicación se puede realizar el pago sin ningún tipo de contacto ya que se trata de un procedimiento online, por lo que no es necesario intercambiar efectivo, ni utilizar un datafono.